Recorte Normativo Seguridad Privada

domingo, 25 de junio de 2017

domingo, 22 de mayo de 2016

Primeros auxilios: PAS

¿Tienes claro cómo y cuándo actuar en caso de accidente?.
1º Proteger, 2 Avisar y 3º Socorrer; por ese orden (PAS)

https://t.co/mmoRPQLsRb

lunes, 9 de mayo de 2016

Luchar contra el «no denuncio porque a veces me trata bien»

Luchar contra el «no denuncio porque a veces me trata bien»

Un policía pontevedrés imparte cursos de defensa personal dirigidos a victimas de malos tratos y ayuda a las víctimas a reconocerse como tales. 

Los caminos de Alejandro Gómez Aragón, instructor policial del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Pontevedra, y de María, nombre ficticio de una joven víctima de violencia sexista, se cruzaron hace unos años cuando desde el Centro de Información á Muller la remitieron a los cursos de defensa personal que, periódicamente, dirige este agente. «Me metieron sin yo querer ir porque no me entraba en la cabeza lo de ser una mujer maltratada», recuerda María, quien reconoce que, pese a haber rehecho su vida, hace poco que ha comenzado a asumir esta situación.
Aquel curso que empezó con cierta reticencia acabaría siendo un punto de inflexión para esta joven. De hecho, ella misma señala que hacerlo ha supuesto «poder salir a la calle sin miedo, poder ir a donde quieras e, incluso, poder contestarle al teléfono, porque aún me llama, y era algo que antes no podía».
A su lado, Alejandro señala que el comportamiento inicial de María es habitual en un alto porcentaje de mujeres que sufren violencia sexista, «no se reconocen a sí mismas como víctimas. Este es uno de los principales problemas que tenemos y es uno de los motivos por lo que no interponen denuncias o no dan el paso».
En el caso de esta vecina de Moaña, no solo sí dio el paso para salir del infierno en el que vivía, sino que incluso llegó a enfrentarse con el compañero de una vecina cuando, presuntamente, la estaba agrediendo. Ocurrió este miércoles por la noche. Tras «tres meses de episodios de violencia (...), llamando continuamente a la policía y avisándola», ya entrada la madrugada escuchó gritos en la calle que luego continuaron dentro de la vivienda.
Aprovechando que «él siempre deja la puerta abierta», María accedió al interior del piso. Allí se encontró con un individuo «de dos metros intentando tirar la puerta [del dormitorio] abajo y ella dentro de la habitación suplicándole que no hiciera ruido».
«Me vi reflejada en todo. Así como vi a mi ex reflejado en él, yo me reconocí en ella totalmente», señala. Apunta que, en este tipo de situaciones, las víctimas siempre están más pendientes del qué dirán los vecinos, de que su pareja no haga ruido, que de los golpes, los insultos y vejaciones que este le dirige.
Su relato continúa con ella, cara a cara, con el compañero sentimental de su vecina. «Tuve que meterme dentro porque la mataba, en ese momento, la vi muerta. Antes de que él viniese hacia mí, porque ya le observé la cara que me puso, me acordé de los cursos» y aplicó lo que había aprendido. «Alex siempre me reñía en los cursos. Me cogía la mano y me decía -al tiempo que simula un golpe hacia el rostro- ‘‘que me des más fuerte’’, porque apenas le tocaba».
En esta ocasión, su mano sí que impactó con fuerza contra el rostro del presunto agresor hasta el punto que, según parece, le causó una fisura en la nariz. Posteriormente, la Guardia Civil de Cangas se hizo cargo de este último.
Alejandro no deja pasar la ocasión de advertir que, si bien comprende la reacción de María, no es, ni mucho menos, lo que aconseja en los cursos que imparte. «Lo que hizo es, quizás, el extremo y no se lo recomendaría a nadie, ni se lo recomendaría a ella si me lo hubiera preguntado».
En cualquier caso, este episodio supuso para María revivir el calvario que ya creía haber dejado atrás: «Fue duro, pero también vergonzoso. Se me cayó la cara de vergüenza de ver la actitud de ella, de no querer denunciar, y verme a mí en ella». La respuesta de su vecina la dejó aún más, si cabe, echa polvo: «Es que no puedo denunciarlo porque a veces me trata bien».
«Es habitual», insiste Alejandro, quien como Policía Nacional en Pontevedra ya se ha encontrado en muchas situaciones similares. Es por ello que destaca que los cursos de defensa personal enfocados a víctimas de violencia machista no solo contribuyen a que las mujeres «prevengan los comportamientos violentos, que sepan identificarlos», sino que contribuyen a reforzar su autoestima. Y es que «si una víctima no es consciente de que está siendo violentada, no se puede defender. El primer paso es que sepan identificar las señales del maltrato y, luego, se establecen una serie de estrategias defensivas desde el punto de vista psicológico y físico».
En el supuesto de que la agresión sea inevitable, se les enseñan unas técnicas que les permitan sacarse de encima a su agresor de forma rápida y efectiva. «No es un curso para aprender a dar tortazos», remarca Alejandro, quien deja claro que todo tiene un único objetivo: «Sobrevivir». 

Fuente:http://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/pontevedra/2016/05/07/denuncio-veces-me-trata-bien/0003_201605P7C4991.htm?platform=hootsuite
Via a Twitter @Sup_Policia

http://elagentedeseguridad.forosactivos.net/t5296-luchar-contra-el-no-denuncio-porque-a-veces-me-trata-bien#8404

domingo, 8 de mayo de 2016

Faltar al trabajo puede no ser causa de despido

Faltar al trabajo puede no ser causa de despido

*¿Qué pasa si a tu empresa se le olvida bajarte el sueldo?
*Se puede romper un contrato laboral si le bajan de categoría

Aunque el Estatuto de los Trabajadores contempla la posibilidad de extinguir el contrato laboral por faltas de asistencia, la Justicia analiza caso por caso si las circunstancias justifican o no el despido.
El absentismo laboral cuesta más de 9.000 millones de euros al año a la Seguridad Social y a las empresas. El artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores contempla la posibilidad de extinción del contrato por faltas de asistencia al trabajo -dentro de unos determinados parámetros-. Sin embargo, recientemente se han dictado varias sentencias en las que los tribunales rechazan el despido de empleados que se han ausentado de sus puestos por diversos motivos. La gran variedad de supuestos hace necesario estudiar caso por caso.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del País Vasco ha dictado una sentencia en la que afirma que la inasistencia prolongada al lugar de trabajo no equivale mecánicamente a una extinción laboral por dimisión.
En este caso, se trataba de una trabajadora en excedencia que solicitó una prórroga, pero no le fue concedida, advirtiéndole la empresa que, de no incorporarse el día previsto, se entendería que causaba baja voluntaria en la compañía. La trabajadora no se incorporó y 15 días después fue dada de baja. El tribunal señala que la empresa no podía cursar dicha baja sin más y apunta que no existió notificación de una carta de despido ni alusión a reiteradas faltas de asistencia al trabajo. La sentencia determina que no ha existido abandono o dimisión tácita de la trabajadora y declara la improcedencia del despido.
Por su parte, el TSJ de Galicia ha declarado improcedente el despido de una empleada de una empresa familiar, mujer de un miembro del consejo de administración, que fue cesada al día siguiente de reformarse la estructura societaria y quedar su esposo fuera del órgano rector.
Argumentaron que fue despedida por absentismo laboral, al no haber ido a trabajar en el último mes, algo que no se pudo demostrar. Y en cuanto a la libertad de horarios y de jornada, la sentencia tiene en cuenta el hecho de que existiera una cierta tolerancia por parte de la empresa sobre la jornada de trabajo desde el inicio de la relación laboral, dada la existencia de lazos familiares.
En otra sentencia, el TSJ de Madrid consideró improcedente el despido disciplinario de un empleado de un ayuntamiento que se ausentaba muy a menudo del trabajo. El consistorio alegaba que lo hacía sin justificar la causa debidamente y se amparaba en que el empleado había presentado certificados médicos que justificaban sus ausencias en lugar de partes médicos de baja oficiales.
El tribunal señala que no es exigible presentar partes médicos de baja cuando no consta que se haya iniciado una situación de incapacidad temporal y, además, destaca que el hecho de que las ausencias del trabajador, a quien se diagnosticó "crisis migrañosa crónica reagudizada", sean muchas o constantes no justifica el despido disciplinario, porque no consta que, de forma consciente y voluntaria, pretendiera transgredir la buena fe contractual ni eludir deliberadamente sus obligaciones laborales.

Despido procedente

Sí fue declarado, en cambio, despido procedente el de un trabajador que decidió no incorporarse al trabajo tras una baja laboral alegando que la empresa le debía los salarios de octubre a febrero y la paga extra de Navidad. En este caso, el TSJ de Asturias se posicionó a favor de la compañía señalando que los incumplimientos empresariales en materia de salarios justificarían el ejercicio por el trabajador de una acción de extinción indemnizada al amparo del artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, pero no permiten desvirtuar los efectos previstos para las faltas de asistencia injustificadas al puesto de trabajo.
En otro supuesto, el TSJ de Navarra sentenció que huir de la Justicia y estar en situación de busca y captura no era excusa para no ir a trabajar. De este modo, daba el visto bueno al despido de una profesora de euskera que huyó cuando iba a ser detenida por la Guardia Civil en el marco de una operación antiterrorista.

Fuente: http://ftsp-usolaspalmas.blogspot.com.es/2016/05/que-pasa-si-tu-empresa-se-le-olvida.html?spref=tw&m=1

http://elagentedeseguridad.forosactivos.net/t5295-faltar-al-trabajo-puede-no-ser-causa-de-despido#8403

Sindicatos de seguridad privada inician acciones contra la Policía por no sancionar a las empresas

POLÍTICA/ PATRICIA LÓPEZ
Sindicatos de seguridad privada inician acciones contra la Policía por no sancionar a las empresas

La primera denuncia es contra un inspector jefe que no expedientó a las empresas que gestionan el centro de control de La Moraleja, a pesar de no estar bien instalados los sistemas de alarma. La multa habría llegado a los 30 millones de euros, según los denunciantes.

MADRID- Los trabajadores de Seguridad Privada llevan desde 2011, cuando el PSOE cambió la legislación denunciando la instalación de sistemas no homologados de alarma y viodevigilancia, sin que la Policía, encargada de inspeccionar y abrir expedientes a las empresas, haya obligado a cumplir la normativa. Por eso la Intersindical que los reúne ha decidido comenzar a interponer denuncias caso por caso, como el ahora denunciado, que afecta a 961 usuarios de La Moraleja (Madrid).

La denuncia interpuesta va dirigida contra el inspector jefe de la Sección de Inspecciones que, desde que se implantó la nueva normativa, debió abrir distintos expedientes contra Seguridad La Moraleja S.L y Prosegur, encargados de instalar sistemas de alarma que no estaban homologados. Los denunciantes aseguran que “sólo por los sistemas de alarma en La Moraleja los expedientes sancionadores debían haber sido por una falta grave o muy grave y la multa ascendería a 30 millones de euros”. También le atribuyen a este funcionario concreto por su “inacción y la falta de incoación de expedientes sancionadores por faltas graves (3) y muy graves (10.000)” a esta empresa en toda España “casi 300 millones de euros que la Administración ha dejado de recaudar”.

Fue ese año cuando presentaron los primeros escritos ante la Unidad Central de Seguridad Privada (UCPS) de la Policía Nacional, dirigida por el comisario Esteban Gándara, “que nunca ha hecho caso a nuestras denuncias que ponen en peligro, como en este caso, no ya a los trabajadores, sino a los usuarios de estos servicios que son carísimos y que en la mayoría de las ocasiones no están homologados”, según la responsable sindical.

Los sindicatos elevan la cuantía no recaudada por Hacienda en 15.000 millones de euros.

Sumando los expedientes a todas las empresas de seguridad que podrían conllevar multa por instalar sistemas no homologados en centros comerciales, bancos, universidades o urbanizaciones de todo el territorio español, los sindicatos elevan la cuantía no recaudada por Hacienda en 15.000 millones de euros.

“Vista la pasividad del comisario Gándara y de la Unidad Central decidimos poner las denuncias directamente en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía, ante el comisario Eugenio Pino, que no sólo ha seguido el mismo camino de no abrir expedientes si no que ha mantenido al comisario en su puesto. Aquí habría que pensar dónde acaban muchos de los policías cuando se van a segunda actividad o se jubilan, porque la puerta giratoria con las empresas de seguridad que deberían ser sancionadas es muy habitual”, asegura la portavoz de los denunciantes.

El caso Moraleja

En la lujosa zona de La Moraleja, en Madrid, -donde vivió por ejemplo la cantante Isabel Pantoja, que sufrió un robo- en 2011 el inspector avisó a Seguridad La Moraleja de que no cumplía los requisitos de una central receptora de alarmas, lo que suponía la apertura de un expediente por una infracción muy grave. No se abrió dicho expediente y se decidió subcontratar a Prosegur para esa parte del trabajo.

Sin embargo, “un año después tuvimos que volver a denunciar a ambas empresas ante la Policía debido a que los sistemas seguían infringiendo las leyes de seguridad. Pero nunca nos contestaron”, asegura la portavoz de la Intersindical que añade: “Los 961 sistemas de seguridad de los vecinos de La Moraleja no eran bidireccionales como decía la ley. Es decir, cuando saltaba la alarma, era imposible saber qué zonas se habían activado, la ubicación concreta de las mismas, ni los datos del titular”.

Las multas por infracción grave o muy grave ascienden a unos 30.000 euros por casa sistema de alarma no homologada.

Las multas por infracción grave o muy grave ascienden a unos 30.000 euros por casa sistema de alarma no homologada. En el caso de los sistemas no bidireccionales, que no identifican claramente a los usuarios sino que lo hacen con las siglas “BB”, el problema está en que además “Prosegur llegó a reconocer ante las quejas de los trabajadores que carecía de los teléfono válidos para localizar a clientes, las incidencias no se pueden gestionar directamente con los afectados”.

La situación llegó a ser “tan grotesca”, aseguran en su escrito, que con fecha 30 de octubre de 2012, “se produjo una situación de incomunicación en la receptora de SEGURIDAD LA MORALEJA por ‘caída de servicio’, de manera que ni en PROSEGUR ni en el centro de control de SEGURIDAD LA MORALEJA se recibían señales de los cientos de sistemas de seguridad no homologados de la FASE I (BB). La UCSP siguió sin intervenir, poniendo en peligro los bienes de los usuarios de esta urbanización”.

Finalmente y después de años de quejas, en 2014 la Unidad Central de Seguridad Privada contestó a los sindicatos que la inspección de productos sin homologar “no es competencia” de la Policía. “Ciertamente, la UCSP es una institución inservible para el ciudadano y solo parece tener una función: facilitar el 'negocio" a las grandes empresas de seguridad de España”, aseguran en su escrito.

Fuente: http://m.publico.es/politica/1959441/sindicatos-de-seguridad-privada-inician-acciones-contra-la-policia-por-no-sancionar-a-las-empresas

http://elagentedeseguridad.forosactivos.net/t5294-sindicatos-de-seguridad-privada-inician-acciones-contra-la-policia-por-no-sancionar-a-las-empresas